Que horror es mirar el reloj cuando uno esta llegando tarde, no? Pareciera que las agujas corren mas rapido que lo habitual… “Pero recien eran las 8 y ahora ya son las 8:46?!”
Muchas veces nos dan ganas de sacar todo reloj de la casa y llegamos a tomarles cierto gustito amargo a esos aparatos controladores. Para revertir eso y amigarnos con el reloj, decidi darles vida. Con algunos colores, mis conocimientos de pintura decorativa y algo de imaginacion pinte estos relojes que tenia en casa.


Ahora es un placer mirar la hora para ir a tomar el te